A quién va dirigido
Para redactores SEO, responsables de contenidos y equipos de comercios electrónicos que publican en español y necesitan mejorar borradores sin alterar especificaciones, condiciones comerciales ni referencias.
Empieza por la intención de búsqueda, no por los sinónimos
Antes de reescribir, resume qué necesita resolver quien llega desde el buscador. «Cómo elegir una silla de escritorio» pide criterios de compra; «medidas de una silla de escritorio» requiere dimensiones y aclaraciones sobre el espacio disponible. Si el texto responde a otra pregunta, cambiar su tono no arreglará el desajuste.
Marca la consulta principal, las preguntas secundarias y los términos técnicos que deben permanecer. Conserva la expresión principal donde ayude a identificar el tema, pero elimina repeticiones que no aporten información. No hace falta sustituir cada aparición de «silla ergonómica» por una variante rebuscada.
Revisa también el título SEO, el H1 y la introducción: deben prometer lo mismo que desarrolla el artículo. Adelanta la respuesta y reserva el contexto para después. Evita aperturas como «en el mundo actual», que retrasan la información que el lector vino a buscar.
Haz una revisión controlada en modo Estándar
Introduce un fragmento coherente en Humanizely y selecciona el español y el modo Estándar. Trabaja por apartados cuando el artículo reúna temas distintos; así podrás comparar cada propuesta con su propósito original. La opción gratuita admite hasta 500 palabras por solicitud, pero dividir el texto exige revisar después la continuidad entre bloques.
Decide de antemano qué puede cambiar: conectores, longitud de las frases, orden de las explicaciones y trato al lector. Señala por separado lo que debe conservarse: nombres de productos, unidades, fechas, cifras, enlaces y citas. No des por hecho que una reformulación respeta todos esos elementos.
Mantén una variedad de español coherente con el público. «Ordenador» y «computadora» son opciones válidas, pero alternarlas sin criterio puede parecer una búsqueda artificial de variantes. Lo mismo ocurre con el tuteo y el tratamiento de usted: elige según la marca y aplícalo a toda la página.
Comprueba hechos, enlaces y utilidad antes de publicar
Compara el original y la revisión frase por frase. Comprueba que «puede reducir» no haya pasado a «reduce», que una estimación no se presente como certeza y que una ventaja comercial siga incluyendo sus condiciones. En artículos sobre salud, finanzas o seguridad, una explicación sencilla no debe borrar advertencias relevantes.
Abre las fuentes citadas y confirma que respaldan exactamente la afirmación cercana. Conserva autor, fecha y enlace cuando formen parte de la referencia; no traslades una cita a un párrafo que diga algo distinto. Verifica también las fichas técnicas y la vigencia de precios o políticas.
Por último, revisa subtítulos, enlaces internos y descripción SEO. El texto del enlace debe anticipar su destino, no acumular palabras clave. Publica solo si la nueva versión responde mejor a la consulta y mantiene el alcance factual del borrador.